
Para realizar la siguiente imagen debemos conocer en que se basa la antítesis y es que este se emplea cuando dos ideas se contraponen en cuanto a su significado, es decir, que puede ser una oposición entre dos términos contrarios o complementarios. Una vez conociendo el significado de esta figura retórica se nos pueden venir muchas ideas a la mente como: la vida y la muerte, el sol y la luna o el Jing y el yang, etc. además bajo estos términos yo consideré que aun cuando pueden ser opuestos están relacionados de alguna manera. Así que opte por tomar como tema: la vida. Y tras ver muchos ejemplos sobre vivir y morir quise guiarme bajo la concepción de la infancia y la vejez ya que también son parte de mi tema, con el propósito de crear un significado mas vívido de estos opuestos complementarios. Bajo el modelo de estos dos elementos mi tarea fue buscar su representación, pero quería hacerlo desde una perspectiva menos cargada y hasta un tanto simbólica, algo que solo fuera una mera representación de estas dos personas con una significativa diferencia de años entre estos. Admito que me resulto un tanto difícil integrar rostros que estéticamente favorecieran mi obra, por lo que medite alguna otra zona que reflejara el paso de la edad sobre nosotros; es entonces que recordé que las manos son un reflejo inquebrantable del paso del tiempo. Muchas personas se preocupan por arreglar sus rostros y rejuvenecerlos, pero cuando nos percatamos de las arrugas en las manos o la piel menos tersa y con manchas, nos damos cuenta de que la realidad es otra. Ante todas estas razones mi obra esta conformada por dos fotografías, ambas son brazos con un evidente opuesto de la edad, cabe mencionar que decidí estilizar las imágenes en blanco y negro para remarcar y favorecer las texturas de la piel volviendo la composición mas significativa.